Determinadas plantas pueden funcionar como medicinas naturales para distintos dolores, enfermedades y problemas de salud preexistentes. En esta ocasión, hablaremos acerca del Aloe Vera y el rol que puede tener para el cuidado de la tiroides.
¿Qué es el aloe vera?
El aloe vera es una de las 250 especies de aloe que se conocen en la actualidad en el mundo. Se encuentra especialmente en zonas semidesérticas, en las que el clima es el más adecuado para su crecimiento.
Se forma a partir de un grupo de hojas que parten de un tronco y del que sale ocasionalmente un tallo con flores amarillas. Esta floración se puede dar dos o tres veces al año, dependiendo de la zona en que crece.
De las hojas de aloe vera se extrae un zumo que se utiliza para múltiples beneficios terapéuticos.
Las múltiples propiedades del aloe vera pueden ayudar al aparato locomotor, al respiratorio y al digestivo. Cada tratamiento debe ser consultado previamente con un profesional médico.
Los beneficios generales del aloe vera
Además de su accionar sobre las tiroides, el aloe vera tiene grandes beneficios. Es capaz de regular el pH del aparato digestivo evitando afecciones como la digestión lenta, le pesadez o las úlceras. A veces, ayuda a reducir los dolores de cabeza cuando se aplica como gel sobre determinadas zonas.
Dentro de los múltiples beneficios del aloe vera, aquellos vinculados a la piel suelen ser los más reconocidos. Tiene un alto contenido de aminoácidos, lo que genera una limpieza en las tres capas de la piel. Previene las estrías y las várices, a la vez que es un remedio natural contra algunas quemaduras.
Es popular en el tratamiento del acné, ayudando a regenerar los tejidos. También suaviza la piel y la refresca posteriormente a la depilación y el afeitado. Ayuda a combatir las estrías y a aliviar la picazón en caso de picaduras de insectos.
El rol del aloe vera en la tiroides
El aloe vera es una inagotable fuente de nutrientes. Cuenta con grandes cantidades componentes antiinflamatorios y antioxidantes.
Sus hojas contienen vitaminas A, C y E. También cuentan con vitaminas B esenciales como son la B6, la B12, el ácido fólico y la biotina.
Es una planta que contiene minerales y oligoelementos vitales para la protección de la tiroides y para una buena conversión de T4 a T3. Algunos de estos componentes son el cobre, el sodio, el zinc, el potasio, el magnesio, el selenio y el calcio. Uno de sus aminoácidos es la tirosina que es precursor de la tiroxina, que es la hormona tiroidea.
En un estudio pequeño y preliminar realizado para evaluar la efectividad del aloe vera para el control de la tiroides, se observó una reducción de los anticuerpos de TSH y TPO en suero, logrando una reducción superior al 50% en los pacientes que formaron parte del estudio.
También se vio un aumento en T4 libre en suero en quienes lo tomaban diariamente. La T3 libre de suero se pudo reducir en un 16% luego de tres meses.
Es importante recordar que se trata de investigaciones pequeñas y preliminares: el aloe vera no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico de los problemas de tiroides. Consulta siempre a tu médico antes de usar suplementos.
También te puede interesar: suplementos naturales vs. suplementos químicos.
