El bullying o acoso persistente es un fenómeno psicosocial con repercusiones críticas en el desarrollo neurobiológico y la salud emocional a largo plazo.
En esta sección, analizamos la dinámica del acoso desde una perspectiva clínica, explorando el impacto del trauma en la arquitectura cerebral, la respuesta al estrés crónico y las secuelas en la autoestima y el comportamiento social.
Nuestro enfoque editorial profundiza en la ciencia de la resiliencia y la importancia de la intervención temprana basada en evidencia para mitigar los riesgos de trastornos psicológicos derivados de la victimización.