Actualizado en julio de 2026.
El zinc es uno de los minerales más importantes para el buen funcionamiento del sistema inmunológico. El interés por este oligoelemento creció durante la pandemia de COVID-19, cuando se popularizaron los suplementos para “subir las defensas”, pero su papel en la inmunidad está respaldado por décadas de investigación y va mucho más allá de una emergencia sanitaria.
Mantener un sistema inmunológico saludable es una tarea de todos los días: alimentación balanceada, sueño suficiente, ejercicio regular y manejo del estrés. En este artículo te contamos qué papel juega el zinc y cómo integrarlo a tu dieta de forma segura.
Alimentación y sistema inmunológico
Una alimentación balanceada, basada en alimentos frescos y ricos en vitaminas, al igual que zinc, ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Esto evita el desarrollo de ciertas enfermedades, así como puede ayudar a reducir los síntomas o la gravedad de otras.
Para poder tener un sistema inmunológico sano, es fundamental una dieta completa. Esta debe incluir frutas y vegetales frescos, por su amplio contenido de vitaminas y de minerales. Estos, además, se encuentran en los alimentos de origen animal, pero también en los cereales y en las grasas saludables, como es el caso del aguacate y del aceite de oliva.
También hay alimentos que aportan probióticos. Estos se encuentran especialmente en los productos lácteos fermentados, como es el caso del yogurt, que fortalecen el sistema inmunológico. Las legumbres, como los garbanzos, ayudan a que el cuerpo se defienda mejor frente a las enfermedades.
El zinc y la salud
El zinc es un oligoelemento vital para mantener el cuerpo saludable. Se encuentra en segundo lugar, solo después del hierro, por su concentración en el organismo, y está presente en células a lo largo de todo el cuerpo.
Es especialmente importante para el buen funcionamiento del sistema de defensa. Participa en la división y el crecimiento de las células, en la cicatrización de heridas y en el metabolismo de los carbohidratos.
Además, el zinc es necesario para el buen funcionamiento de los sentidos del gusto y del olfato. Durante el embarazo, la lactancia y la niñez, el cuerpo lo necesita para crecer y desarrollarse adecuadamente. Es también un oligoelemento que potencia el efecto de la insulina.
Respecto a los suplementos de zinc, algunos estudios sugieren que pueden ayudar a reducir la duración de los resfriados comunes. Antes de iniciar cualquier suplemento, es importante consultar con un profesional de la salud, a fin de evaluar si existe una deficiencia real que sea necesario compensar: el exceso de zinc también puede ser perjudicial.
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